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miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿Qué regalar en Navidad a los niños?


Ya se acerca Navidad, nuevamente…
 
Año tras año vemos a los padres vueltos locos, buscando qué regalar a sus querubines. Y año tras año vemos que los regalos cada vez son peores, más caros, pero principalmente inútiles para los chamitos.

Es así como vemos niños de 10 años con un iPhone, chamitos de 8 años con una Tablet de 10 pulgadas, carajitos de 6 años con un PlayStation 4 o imberbes de 2 años con un celular o un televisor plasma de 46 pulgadas… ¿qué coño hace un mocoso con un celular? ¿A quién va a llamar? ¿Necesita un bebé un televisor descomunal para él solo?

Es por ello que, padre tarado que me lees, tío descerebrado que llegaste a mi blog, abuela ignorante que no sabes qué regalarle al chipilín de la casa, cuñado mamarracho que no sabes en qué gastar las utilidades, he preparado aquí una sencillita lista de regalos y juguetes buenos y adecuados para los chamos de estos tiempos. Presta atención:
  • Un libro. Es el mejor regalo que le podemos hacer a un niño. Lee es viajar, es imaginar, es soñar. Enseñemos a los chamos el valor de la lectura, lo interesante y divertido que puede ser leer un buen libro, una buena historia, una aventura, un drama, un cuento, una parte de la historia universal. Leer no sólo mejora el vocabulario de los niños, sino que los hace pensantes, despierta su curiosidad y enriquece su imaginación. Leer no tiene porqué ser aburrido. Averigua qué le gusta al niño y busca literatura referente a ese tema, y verás cómo se empieza a convertir en un ávido lector. Yo en mi infancia leí Condorito, Kaliman, Águila Solitaria, Arandú, Memin, Tarzán, Batman y Superman. Y eso forjó en mí el hábito de leer. Y luego me fui con Gabriel García Márquez, Cervantes, Hemingway, Homero, etc. Juega con eso. Busca libros o cuentos coloridos, con imágenes atractivas y un lenguaje fácil de digerir para los chamos. El hecho de que seas un padre ignorante no significa que tu hijo también deba serlo… ¡sálvalo!


  • Una bicicleta. El sedentarismo nos está matando. Y cada vez más vemos niños redondos como chanchos. Una bicicleta es un excelente ejercicio, tanto para él como para ti. No me hables de inseguridad o de que no tienes espacio en tu apartamento para guardar la bici, o de que vives en un barrio peligroso. Si tuviste un chamo, ¡RESUELVE! No es sano dejar a un chamito encerrado en una casa, o dejarlo realengo en la calle sin supervisión alguna. Una bicicleta es una forma excelente de compartir y acercarte más a tu chamo, hacer carreras juntos, reparar y lavar su bicicleta juntos, y por supuesto, sudar juntos.
 
  • Unos patines. Al igual que la bicicleta, es una manera de hacer que los chamos suelten esos celulares (que no sé por qué los tienen, o por qué los mal usan), o se alejen un poco de los videojuegos. No me malinterpretes: a mí me encantan los videojuegos, y de hecho, yo se los fomento a mis hijas, ¡pero ojo! Hay tiempo para todo. Todo en exceso es malo. Unos patines son una buena forma de que tu hijo interactúe con otros chamitos que también patinan, de que haga ejercicio y de que se dé uno que otro coñacito al caerse… ¿o qué pensabas? ¿Que tu hijo nunca se iba a dar su coñazo? La vida no es color de rosa… tú lo deberías saber ya.
  • Juegos de mesa. Otra excelente manera de evitar que se oxiden las neuronas de los niños, de hacerlos pensar y de fomentar la competencia sana y la estrategia. Juegos de mesa te puedo recomendar miles, nuevamente: escoge el que más se adapte a los intereses del niño. Hay juegos de aventura, de monstruos, de piratas, de robots, de princesas, de memoria, de estrategia, interactivos o sólo de pensar. Damas chinas, ajedrez, damas, ludo, palitos chinos, jenga, scrabble, uno, en fin… la lista de juegos es enorme, y los beneficios muchos. Siempre recomiendo en lo particular tres juegos: Monopolio, que enseña a los niños el valor del dinero, a comprar, ahorrar y negociar, a sumar y restar. Ajedrez, que enseña estrategia, y Scrabble, que enriquece el léxico y mejora la ortografía. Los juegos de mesa son una buena alternativa para compartir en familia, reír, competir y aprender, además son más baratos que el iPod ese que estabas pensando comprar…


  • Rompecabezas. Son una variante dentro de los juegos de mesa, que permiten la interacción de la familia con el niño, además estimulan partes de su cerebro que de seguro tú ni sabes que existen. Los hay desde muy sencillos hasta bastante complicados. Es cuestión de buscar uno o varios adecuados a la edad del niño, que garantizarán horas de interacción y comunicación sana, segura y productiva. ¡Suelta esa gaceta hípica y ponte a jugar con tu muchacho!
  • Legos o juegos de bloques. Los juegos para armar son una maravilla para desarrollar la creatividad y la motricidad infantil. Y las posibilidades de creación con ellos son ilimitadas. Siéntate en el piso a jugar con tu hijo con uno de estos juguetes y verás que juntos podrán construir cosas increíbles. Te aseguro que un set de Lego es mucho más barato (y productivo) que el teléfono ese que le encargaste por Amazon al carajito.


  • Balones y pelotas. Los chamos de ahora son cada vez más sedentarios. Repito: yo soy pro tecnología y comunicaciones cibernéticas, pero no podemos dejar de lado la actividad física de los jóvenes. No voy a explicar aquí los beneficios de la actividad física para las personas de todas las edades, pero lo que sí te puedo decir es que si vas a regalar una pelota de fútbol o de básket, trata de que tu chamo la use. He visto muchos niños con el clóset full de pelotas que nunca usan. Regalos de viejos cumpleaños, navidades y otras festividades. Pero… ¿y la supervisión? “Si te regalo una pelota, es para que la uses, si no quieres sudar ni hacer nada, te regalo un libro… y si no quieres leer, no te compro un coño, y uso los reales en mí…” [Argumento que debes usar pa’ los chamos que piden y piden regalos caros e innecesarios].

Es así, mis queridos derrochadores. A los chamos hay que regalarles cosas QUE NECESITEN, pero que también les sean PROVECHOSAS.

Un carajito de 5 años no necesita un iPod, ni una Tablet, ni un teléfono, ni un TV de 90 pulgadas. Esos regalos caros no cubrirán la carencia de afecto que seguramente tu hijo tiene.

He visto muchas casas en donde tienen 3 hijos, y hay 3 televisores, con 3 DVD o Blu-Ray, con 3 XBOX, con 3 equipos de sonido, 3 tablets… y así; equipos agarrando polvo y telarañas, que nunca usan o no cuidan, pero que se los “regalaron” porque los niños “los pidieron”. Es así como fomentamos el gasto innecesario, el egoísmo y el aislamiento dentro de una misma casa; además que estas cosas “caras” deben ganarse, pero este es un tema bien interesante y largo que tal vez toque en un post más adelante.

Recuerda que el mejor regalo no es el más caro, sino el más útil o el más sincero.

Y si luego de leer esto, todavía estás pensando en comprar una estupidez de esas “modernas” al mocoso de tu casa, mejor cómpramela a mí, y hacemos un trueque. Tengo muchos libros que ya leí que a tu perezoso y bruto hijo bastante falta le deben hacer.

¡No seas tarado ni perpetúes la estupidez en tu familia!

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