Nunca pensé
que escribiría esto. De hecho me dije que lo escribiría, después me dije que no…
pero escribir mi anterior post y ver la situación cada vez peor en la que
estamos en Venezuela me hizo decidirme de una vez por todas a relatar algo que
me sucedió hace un año y que muy pocas personas que me conocen saben.
Les relataré
aquí mi odisea para hacerme con una computadora de esas VIT (Venezolana de
Industria Tecnológica), las que tanto cacarea el gobierno de ser “un beneficio”,
“un regalo”, “una bendición de Chávez y de Dios” para este oprimido pueblo.
¡Oprimidos mis cojones!
Pero no nos
adelantemos. Vamos paso a paso. Las mentaderas de madre las leerán más
adelante.
