Hace tiempo tenía este post en mente. Una conversación reciente con mi sensei (profesor de karate), acerca de estos especímenes femeninos me hizo retomar la idea. Sí, los hombres somos más chismosos que las mujeres… y qué? Ese no es el tema de este post!
Muy sabio es el viejo refrán que reza: “Caras vemos, corazones no sabemos”.
En muchos ámbitos de la vida nos topamos con personas (tanto hombres, pero principalmente mujeres) que también son conocidos como MOTOLITOS o, en el caso particular del post: MOSQUITAS MUERTAS.
Es muy difícil reconocer a esta clase de personas de buenas a primeras. Se requiere de un poco de pericia, sagacidad y experiencia para saber que la persona con la que estás tratando ES ASÍ, por lo que PRESTA ATENCIÓN a este post si no quieres caer en sus garras… Y si ya una vez has caído, lee el post también, pues no te queda de otra que reírte de lo pendejo que fuiste.
Una Mosquita Muerta, tal y como los fastidiosos insectos voladores, puede echarte a perder un sinnúmero de situaciones de la vida: Un ascenso laboral, un noviazgo prometedor, una compra importante, etc, etc, etc; pero principalmente UN MATRIMONIO. Esta es su especialidad y a veces hasta me he puesto a analizar la vaina, llegando a la conclusión de que LA FELICIDAD AJENA (o sea, la de La Oficial) les molesta. No concibo otra explicación.
Son impecables al hablar. De un vestir inigualable… Y siempre están allí cuando uno menos lo espera. Aparecen de la nada, tal y como UNA MOSCA. Se caracterizan por tener eso que a uno más le gusta de una mujer: Si a uno le gusta un cabello lindo y que huela rico, LA MOSQUITA MUERTA DE TU OFICINA LO VA A TENER ESPECTACULAR. Si te encantan unas tetas duras y grandes, la de tu trabajo de seguro las tiene así. Si lo que te gusta es una caraja inteligente, es muy probable que tu vecina Mosquita Muerta tenga un coeficiente intelectual muy por encima del promedio. Si mueres por un culo al estilo “Puerto Rican Girl”, seguro que la que te va a tocar tiene una tremenda maletota. Y si lo que te encanta es que te atiendan bien y te traten amablemente, créeme que de seguro la que te ronda se especializa en eso.
Probablemente ellas sólo posean UNA CARACTERÍSTICA buena (y en todo lo demás sean un total fiasco), pero esa única buena la explotan al máximo y es la que te van a saber meter por los ojos.

Ser Mosquita Muerta es un arte, pero también UNA CONDICIÓN PSICOLÓGICA. Es un Alter Ego que poseen ciertas mujeres por determinadas situaciones en su infancia o adolescencia que las marcaron y las hacen ser así (Ausencia de cariño paterno, traumas de sexualidad, noviazgos precoces o madres “poco ejemplares”, entre muchas otras posibles causas). Les encanta hacerse pasar por desválidas, para poder llamar nuestra atención; ponen voz de niña dulce y hasta lo tratan a uno con un respeto inusual. Parece que ellas, al darse cuenta que tienen un tornillo flojo, lo perfeccionan al máximo! Al punto tal de que analizan muy bien a sus “víctimas” para saber cómo engatuzarlos sin que estos se den la más mínima cuenta.
Una Mosquita Muerta por lo general no tiene pareja, aunque a veces tienen novio y siempre andan buscando otro; y hasta he conocido a unas tan pero TAN ASTUTAS que hasta esposo e hijos tienen. Y son tan arrechas, que ninguno se entera.
La Mosquita Muerta SIEMPRE te tenderá su mano para ayudarte, su hombro para que llores o te desahogues y su cama para que te sientas bien, (hasta ayuda económica te podrían ofrecer, estas son las más peligrosas). Ellas siempre, LÉELO BIEN: SIEMPRE! Te mostrarán una imagen INMACULADA de su persona. Cero estrés, cero peleas, cero discusiones; es que hasta parecen CUERPO GLORIOSO, pues ni un peo se tiran!
Y uno, que no ha vivido lo suficiente y no ha conocido lo diabólico de esta especie, CAE REDONDITO! (bueno, a veces somos vagabundos y nos pasan las vainas porque CREEMOS tener el control… pero no! Nunca llegamos a tener el control).
Si las llevas a un hotel te dicen: “Ay mi rey, yo no conocía este hotel, qué elegante que es!” (pero piden la habitación que tiene potro); la primera vez que te hacen sexo oral probablemente las oigas decir: “Yo nunca he hecho esto, perdóname, pero no sé como es” (y se lo tragan todo!); y si de forma “misteriosa” alguien le avisa a tu pareja que estás saliendo con otra, de seguro las oirás susurrar: “No papi, yo no fui, tu sabes que la menos interesada en que tu mujercita sepa que tienes algo conmigo soy yo” (pero muy probablemente ya le han averiguado el MSN, el facebook y hasta el número del cel).
Una vez que ya caes en sus redes, la cosa se te pone bien difícil, pues ya no puedes decirles QUE NO. Ejercen tal poder sobre la embobada víctima, que estos dejan de asistir a cumpleaños familiares, a juegos de baseball de los hijos, a fiestas de la oficina y hasta a despedidas de soltero del mejor amigo, tan solo porque sus nuevas “dueñas” así lo piden.
Al principio, son un ángel. Pero pasado un tiempo SACAN UÑAS, CACHOS, ALETAS, ESPINAS, AGALLAS, ESCAMAS Y COLMILLOS. Y el ángel que alguna vez te atrapó no era más que una vulgar RATA CON LA PIEL BONITA, una cucaracha de cañería buscando comer “fino”. Una rastrera serpiente que se vanagloria de acumular “trofeos” de los hombres que consigue, de las cosas que logra que le compren o de las relaciones (noviazgos o matrimonios) que acaba.
Pero al fin y al cabo son eso: Moscas. Y como tal, se espantan con lo que MENOS LES GUSTA. Si afortunadamente te has dado cuenta de que caíste en manos de una de ellas (siempre es de sabios rectificar), puedes seguir estas recomendaciones: No le des más plata, no la sigas tratando bien, háblale feo delante de los demás, no la llames y compórtate como un verdadero cavernícola cuando salgas con ella. Házte el güevón cuando te busque Y NO TE DEJES CHANTAJEAR con aquello de que “Si terminamos, me voy a matar y dejaré una nota suicida diciendo que fue por ti” o “Si me dejas, le diré a todo el mundo en la oficina, a todos los de facebook y los de twitter que tenías algo conmigo y tu esposita se va a enterar”. No señor! Ud manténgase firme ahí y mándela al mismísimo infierno… Que seguramente es de allí de donde viene y de donde nunca debió haber salido.
Ya se los advertí, a mis panas lectores. Cojan consejo.
Luego de leer esto, ¿Van a caer?
Nota final: Mis consecuentes lectoras me dirán si no es así la cosa. Cuéntennos sus experiencias!!! Y tranquilas, no importa si han sido la Mosquita Muerta o La Oficial… nadie lo va a saber porque este blog no lo lee casi nadie.